Nuevas tendencias en la generación de compromiso

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Con un escaso 20% de empleados comprometidos, las empresas necesitan encontrar nuevas formas de motivar y fomentar los hábitos y actitudes indispensables para resultar competitivas en un mercado cada vez más duro y para retener al talento que de lo contrario terminará abandonando la compañía.

A veces, las estrategias más simples y básicas son las que funcionan.

Algunos investigadores han vuelto a retomar sus libros de biología para proponer nuevas formas de motivar a los empleados.

No son originales en su esencia, ya que se trata de estrategias usadas durante siglos, lo novedoso es su planteamiento.

¿Cuáles son los estímulos básicos que influencian nuestra conducta?

Dos de ellos se han llevado al terreno laboral para incrementar el compromiso.

Y funcionan.

Utilizar la gamificación para generar compromiso

La gamificación consiste en utilizar los elementos que hacen que los juegos sean tan adictivos y aplicarlos a ámbitos que no son juegos.

Se empezó utilizando en los departamentos de marketing para fidelizar a los clientes y ahora los recursos humanos se están sumando a la tendencia.

En la práctica, consiste en establecer refuerzos rápidos a los comportamientos positivos. Compañías como BBVA convierten el día a día del trabajo en un juego para los empleados en el que los obstáculos superados correctamente dan como resultado diferentes premios.

La excelencia es un hábito, de forma que a medida que se repiten los comportamientos y las actitudes valorados como positivos, se incorporan de manera natural a la conducta.

Mientras tanto, el empleado se ve retado y estimulado para superarse a sí mismo cada día.

¿Cuál es la receta?

  • Un desafío claro y alcanzable: en el mundo real las metas se establecen a largo plazo. Cuando se gamifica un proceso, estas metas deben aterrizarse en misiones concretas y alcanzables, para evitar la frustración por el fracaso o la desmotivación por la falta de  refuerzos constantes.
  • Unas reglas del juego claras: son necesarias para que el empleado, convertido en jugador, entienda cómo debe actuar para llegar a la meta.
  • Un entorno convincente: una historia que de sentido e involucre a los jugadores (trabajadores). Un juego no deja de ser un relato donde el jugador es el protagonista y va construyendo la historia con sus decisiones.
  • Una retroalimentación rápida: pequeños premios constantes cada vez que se supera una etapa, basados en hitos cortos.

De storytellers a storydoers

Las buenas compañías elaboran historias que representan sus valores y creencias. Las empresas que dan un paso más aún combinan la historia con acción para transformar su negocio.

Empresas como Red Bull, por ejemplo, consiguen crear experiencias atractivas y útiles avanzando su narrativa y haciendo que los empleados sean los primeros que hablen positivamente sobre ellas.

¿Qué tienen en común las empresas que innovan en su manera de crear y contar historias?

  • Tienen una historia real que contar.
  • Su historia gira alrededor de hacer el mundo y la vida de las personas mejor de algún modo.
  • Todos los empleados, desde el director general a la recepcionista, se identifican con esa historia.
  • La historia se concreta en hechos tangibles.

 

 

Liderazgo KPI

Fuente Imagen: Flickr/ Ewen Roberts

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