Replanteando nuestra forma de trabajar

The Skills Lab facilita el cambio cultural que permite a la gente desarrollar las habilidades que necesitan para aprender, trabajar y llevar vidas felices. Aquí encontrarás el post invitado de Chris Gerry.

El hecho de que en el futuro habrá menos gente en el mercado laboral en Europa significa que tendremos que trabajar con mayor productividad si los salarios van a aumentar.

Los cambios en nuestra esperanza de vida resultarán en que todos nosotros vamos a trabajar durante más tiempo. El gobierno británico anunció que las personas por debajo de 35 años probablemente tendrán que trabajar hasta los 75 antes de poder jubilarse.

En el supuesto de que superemos el cambio climático y que los robots no dominen el planeta, lo que deberíamos preguntarnos es:

¿cómo podemos trabajar más tiempo y con mayor productividad sin perder la cordura?

Replanteando el ambiente tradicional de trabajo

La respuesta está en replantearse el modo en que trabajamos y cómo funciona realmente el contexto del trabajo.

Sentirse triste en el trabajo y tener ganas de marcharse con frecuencia refleja una cultura laboral pobre y que los jefes no se preocupan lo suficiente.

En un mundo en el que lo personal, la empatía y la sensibilidad cobra más importancia en las relaciones emocionales entre las personas, el ambiente de trabajo tradicional a veces supone un impedimento para ello.

 

¿Cómo hacer que un “mal” jefe escuche a sus empleados?

Muchos jefes son altamente comunicativos y eficientes, por supuesto. Pero igualmente, muchos no lo son. Los trabajadores quieren sentirse valorados y escuchados.

Entonces, ¿cómo hacemos saber a alguien que no tiene la habilidad necesaria para escuchar? Y, ¿realmente valoraría dicho jefe tu punto de vista, o ignoraría tu crítica?

 

Hola rumores – Adiós productividad

Contra esta hostilidad percibida (u hostilidad real), los empleados a veces se callan y aguantan con frustración. En estos ambientes, los rumores suelen extenderse como la pólvora cuando las personas expresan su insatisfacción hacia sus compañeros en lugar de a sus superiores.

Si la organización supiera de esto, podrían entender cuánta valiosa productividad se desperdicia debido a este descontento.

Una solución es encontrar una manera para que los empleados expresen sus puntos de vista. Pero los foros abiertos de debate, incluso en grupos pequeños, pueden llevar tiempo para organizarlos y pueden ser intimidantes tanto para los jefes como para los trabajadores.

Una solución mejor sería recoger la información de forma informatizada y a diario, y compartirla entre todos.

Aquí es donde entran en juego terminales como el medidor del estado de ánimo de Celpax, ofreciendo esperanza tanto para los empleados como para los jefes.

 

¿Cómo funciona el medidor de estado de ánimo?

Employees press Green for a good mood and Red for less good

Es muy sencillo.

Los empleados pulsan el smiley verde si están de buen humor, y rojo si no tanto. Con el tiempo, los datos se van añadiendo a una gráfica que muestra cómo van las cosas. Al compartir los datos con todo el mundo, todos ven la tendencia actual en el estado de ánimo en la oficina.

 

Employee morale KPI Dashboard

Los jefes pueden marcar la diferencia al hablar sobre las cosas que preocupan a los demás, con la esperanza de que hablar de las cosas puedan mejorar las cosas: y, por tanto, mejorar la productividad.

Este es un sistema muy simple, y además, uno que facilita un feedback continuo. Utilizado de forma adecuada, es un sistema muy democrático e inclusivo.

Entonces, ¿qué pasó en una empresa cuando pusimos este medidor en práctica? Descúbrelo aquí.

 

Chris Gerry, The Skills lab England
Chris Gerry es CEO en The Skills Lab. Se encargan de proveer de servicios de entrenamiento cognitivo y asesoría a empresas de Reino Unido y de todo el mundo. Ellos facilitan el cambio cultural que permite a las personas desarrollar habilidades para aprender, trabajar y llevar vidas felices.

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