Por qué muchas empresas ya no hacen encuestas de clima laboral

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Por qué muchas empresas ya no hacen encuestas de clima laboral

 

 

Las encuestas de clima laboral no son la única herramienta para medir el estado de ánimo de los empleados.

El mercado está evolucionando rápidamente hacia sistemas que permiten una medición más frecuente y rápida, con un análisis de datos más eficiente y continuo.

¿Por qué muchas compañías han dejado de emplear cuestionarios de clima?

No hay tiempo para encuestas

Para muchos directivos, la gente comprometida no tiene tiempo para encuestas. Los empleados que están en un estado de pleno rendimiento, disfrutando de su trabajo e inmersos en sus tareas, no pueden parar para explicar cómo se sienten.

Ni a la empresa le interesa que paren. Además, nada es más desmotivador que ser interrumpido. Por otro lado, su foco está en el futuro, no en el pasado. Las encuestas de clima preguntan sobre cómo se sintieron los empleados durante el año pasado, mientras que ellos están planeando todo lo que van a hacer en el próximo.

Decididamente, hay algo que no encaja en este modelo.

Un arma de doble filo

De todas las razones por las que no realizar una encuesta, esta es quizá la menos justificada.

Sin embargo sigue sucediendo con frecuencia. Parte de la creencia de algunas compañías, normalmente aquellas más tradicionales o con una gestión de Recursos Humanos menos profesionalizada, de que si los problemas no se hablan, no existen.

Para este tipo de compañías, dejar a los empleados opinar en un cuestionario de clima es percibido como un riesgo de que salgan a la luz resultados poco satisfactorios entre los empleados.

Lo que no entienden es que los empleados ya conocen esos resultados sin necesidad de encuestas; hablan en los pasillos, sufren el ambiente laboral cada día de sus vidas. Así pues, una encuesta no va a hacer más daño, en este sentido, del que ya existe. Al contrario, al igual que otros métodos de medición continua del clima, preguntar es el primer paso para resolver los problemas.

Más conversación

Muchas compañías están empezando a sustituir las encuestas por métodos que conducen a producir mayor número de conversaciones y de mejor calidad entre los empleados y sus jefes.

Conversar significa escuchar con interés lo que el otro tiene que decir, intentando adoptar su punto de vista por encima de los prejuicios.

Este ejercicio es sencillo cuando se tiene el hábito y el compromiso forma parte de la cultura de la empresa, pero se vuelve una montaña si se practica por primera vez. Escuchar bien lleva tiempo, porque además de mostrar interés la verdadera escucha provoca conversaciones significativas que terminan en acciones para cambiar las cosas.

Aunque no debería ser así, muchos jefes simplemente no están preparados para escuchar ni para construir la confianza de sus equipos. Por eso cuentan con herramientas que les facilitan el trabajo y les enseñan a hacer mejores preguntas.

Los jefes caen en la trampa de centrarse en lo que va mal, en lugar de fomentar lo que va bien, de manera que no identifican las buenas prácticas para integrarlas en los procesos y hacerlas extensivas al resto y la conversación se convierte casi en un ajuste de cuentas.

Si quieres saber más sobre el tema, no te pierdas nuestro artículo sobre el futuro de la encuesta de clima labora!

 

 

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Fuente imagen: Flickr / RIGHT TO HEALTH

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